DE AMANECERES Y LIBROS... Y DE AMISTAD
Hoy he visto amanecer, hacía días que me rondaban las ganas, después de tantos años de amaneceres obligados, en los últimos tiempos me he prodigado poco (por decir algo) o nada (en una aproximación más objetiva).
Pero he visto amanecer pegada a la puerta de casa, envuelta en quietud, sin implicarme y un día festivo... nada comparable a ver salir el sol internándote en la ciudad y formando parte de la humanidad que se despereza unas horas apenas antes que el resto y observa como se monta el escenario, un día laborable, con bares y despachos esperando el aluvión de gente medio dormida. Un asco, vaya. Una especie de amanecer de “señorito” que no vale ni la mitad que el otro.
Hubiera tenido un cariz romántico ver amanecer como antes, justo el día después de acabar de surcar “La carretera” de McCarthy, libro desasogante del que la gente critica un final demasiado edulcorado... ¡a cualquier cosa le llaman "dulce"!. Yo sigo impactada, todavía no sé ni siquiera si me ha gustado y ya temo la frase de J. “cuando lo acabes, lo comentamos”, no sabré qué decir, eso no es un libro, es una experiencia vital. Tal vez cuando el tiempo me dé un poco de perspectiva podré opinar mejor.
Esta semana me he reunido con D. y aunque es agradable comprobar que sigue siendo el mismo, no lo es tanto asumir los resultados de ello: una cantidad ingente de trabajo con una esperanza de calidad que no sé si colmaré. Yo no tengo un director de tesis, yo tengo un reto. Justo lo que quería. Veremos cómo me va.
De momento, y ante la perspectiva de un par de meses sin levantar cabeza, he hecho acopio de mi escape relajante preferido: la novela negra. Hoy empezaré con "Roseanna" de Sjöwall y Wahlöo. He colocado en el mismo montón “El hombre del balcón” y “El hombre que se esfumó” de los mismos autores (novelas escritas a dos... eso, para mí que creo en la bondad del trabajo en equipo, es una garantía), siguen “El otro nombre de Laura” de Benjamin Black (después de “El secreto de Christine” me quedé con ganas de más misterios de Banville), “Tokio Blues” de Murakami, que no es misterio pero como si lo fuera o fuese y, para acabar, de momento, una dosis de emoción de Nancy Huston, “La huella del ángel” que suavizará la serie; el ensayo escogido para leer en paralelo (me gusta tener siempre un ensayo a mano para calmar los efectos de tanto sobresalto), no podía ser otro que “El Elemento”, de Ken Robinson y Lou Aronica, recién salido de imprenta (si veis el vídeo que colgué el lunes pasado entenderéis porqué).
Y en medio de este panorama, me entero de que el último libro de Isabel Nuñez “Algunos hombres... y otras mujeres”, está a punto de aparecer en las librerías y no me lo perderé, porque me encantó “Crucigrama” y espero mucho de su buen hacer y de su sensibilidad.
En fin, que esto venía porque hoy he visto amanecer, y tenía que seguir con una reflexión sobre la amistad y sus fronteras, porque ayer me llamó T. y me dijo que estaba orgullosa de mí, por una cosilla de nada y me dejó pensando en lo injusto que es no poder adoptar hermanos y no sólo hijos... pero a lo mejor no hace falta, a lo mejor "amigo" ya quiere decirlo todo, por lo menos para mí.
Pero cómo veis me he salido un poco del guión y he acabado hablando de trabajo y de libros. Afortunadamente las temperaturas no pararán de bajar y si, con un poco de suerte, consigo que la Navidad me ignore, este final de año será perfecto: amigos, lectura y desafíos intelectuales, ¿quién da más?.
Y aquí os dejo, voy a hacerme un te. ¡Hasta la vista socios!

2 comentarios:
Hola F, gracias por tus recomendaciones :) como bien sabes me las apunto todas. El único libro que me he leido es el Murakami, y tengo que decir que me costó empezar a leer a este escritor...pensaba que no me iba a gustar y resulta que me he leido todos sus libros, muchos surrealistas!! pero preciosos.
Gracias again, nos vemos pronto , espero...
PD ( Aquí en los "bilbaos", no para de llover y el cielo gris y oscuro. Reconozco que la luz del mediterráneo es un auténtico lujo...9
Gracias a ti por leerme, Lorena. De Murakami he leído unos cuantos (el mejor, hasta el momento, "Al sur de la frontera, al oeste del sol"), sobre el resto, depende de si te gusta la novela negra (que creo recordar que sí), entonces la pareja de suecos te encantará, ya he leído "Roseanne" y confirmo lo que dicen todos: que son los padres de la literatura de misterio, tal y como se entiende ahora.
PD. Parte del encanto de Bilbao está en ese cielo gris y esa lluvia fina de la que te quejas... lo mejor, alternar los dos climas, como haces tú!
Hasta pronto!
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