A estas alturas tal vez vosotros ya hayáis descubierto algunos de mis defectos recurrentes. Bueno, defectos, defectos, tampoco, digamos que “peculiaridades”, porque según el grado y el momento en los que aparecen, hay quien los confunde con virtudes incluso. Yo no, yo sé que cargo con esos rasgos de mi carácter, para lo bueno y para lo malo, ¡y no hay más!
El miércoles regresé de ver la segunda entrega de Millenium destemplada (además de aburrida, que al parecer, con las prisas de estrenarla mientras la trilogía estuviese en su punto álgido de popularidad, se han olvidado de darle al guión un par de vueltas). Pero no le di mayor importancia, en el cine éramos cuatro y el aire acondicionado estaba puesto como si estuviese aquello abarrotado de gente.
El jueves tuve la reunión de trabajo de la que os hablo en mi otro blog, ese que antes se llamaba “La rama dorada” y que por cosas del destino, ahora se llama “El blog de”, y parecía que todo iba bien... hasta la tarde, en que noté que tenía fiebre.
Y llegó el viernes y el cansancio se generalizó, la fiebre subió y apareció un sospechoso dolor muscular. Blanco y en botella... ¡lo sé!. Me metí en la cama y (aquí es donde yo quería llegar) con esa carencia casi absoluta de capacidad de resignación que tengo (en estos días, en los que tanto se ensalza al santo Job), me engañé a mí misma, insistiendo en que era un enfriamiento y que, por supuesto, estaría recuperada del todo para acudir al taller al que me han invitado desde la Dirección General de Atención Ciudadana de la Generalitat y en el que Mª Jesús Salido y Dolors Reig enseñarán algo de lo que saben, ¡que es mucho!
Pero he tenido que aprovechar las primeras horas de la mañana y el efecto de los antitérmicos para escribir este post (que más parece un informe clínico que otra cosa) y no puedo evitar sentirme responsable... así que, en cuanto reúna otras pocas fuerzas, enviaré una nota de disculpa por no poder acudir al taller, que no quiero sacar a pasear al virus... ¡total, en una semana esto está resuelto y empezó el jueves!... pero es que, además de lo de la falta de resignación, también está ese pequeño detalle de la impaciencia... y andar a medio gas 7 días me parece un panorama desolador.
En fin, socios, que toca resignarse y tirar de paciencia... después de todo, también aprenderé algo estos días ;-)
(La fotografía es de un Macbook pro de 13", como el que estreno hoy en este blog, gracias a la gentileza de D. y la música... en fin, tocaba animar un poco la cosa... ).

7 comentarios:
Uitx! paciència i llit, Francesca. Com tu dius, ja fa tres dies així que només te'n queden quatre. Ànims... i salut!
Segur que et trobem a faltar demà, però el primer és el primer. Ciuda´t molt. Com que no fumes, et curaràs molt aviat :)(ara m´he tornat activista :))
Una abraçada i fins aviat.
Gràcies Dolors i Ferran!... la veritat és que és una mica empipador, però hi ha coses pitjors. Benvinguda al club dels "activistes" Dolors, el Ferran i jo també ho som... tot i que jo sempre començo dient això de "ja sé què és molt difícil deixar-ho", perquè realment és el que més m'ha costat fer en ma vida... i no et donen cap medalla ni res :-)
Fran, millora't. La grip normal sembla que encara no ha arribat. Si és la grip A ho tindràs resolt en menys dies (dura només tres o quatre). Ànims preciosa!!
Ànims i deixa't cuidar!
Per cert, a nosaltres també ens ha arribat el Pro...i teeeela! Ara, el meu, es veu antic i tot!
Petonets.
Carla, gràcies pels ànims!
Et confesaré que estèticament m'agrada més el teu Macquet, però la potència d'aquesta versió i la resistència de l'alumini em van decidir. Al final, "il patrone" s'ha estirat i els dos estem al darrer crit... que a ell ja li tocava pobret, el seu pc antic anava a pedals :-)
Francesca! Estoy off unos cuantos días y me entero que estás enferma...espero que te recuperes...y descansa.
Besos
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