domingo 7 de marzo de 2010

De lo jamás soñado

ξωαŋ ThΦt "Going with the Wind II" con licencia CC


Hace un par de horas acabé la relectura de un precioso libro de André Comte-Sponville, “El amor la soledad”, apenas 123 páginas en las que se analizan el amor y la soledad (aparentemente tan distantes), como un todo único e inseparable.

Un libro que, sin duda, debería ser leído cada cierto tiempo, para recordar que esto no va de muescas en la culata, ni de álbumes completados; que la vida no es eterna y merece ser vivida en estado de conmoción y estremecimiento permanente, y que al final todo se desvela, se adquiere y se abandona, por y para el amor.

Pero, en ese obligado momento de reflexión que sigue a la buena lectura, me he planteado esta pregunta: ¿y si ese tándem emocional, y todo lo que conlleva, viniese de la mano de lo jamás soñado… de lo imprevisto… de aquello con lo que (ya) no contábamos?

Me ha dado que pensar... porque yo siempre he dudado de la bondad de las sorpresas, pero la vida, con frecuencia, te sorprende… ¿cómo reaccionar entonces?...

Y es que leer a Comte-Sponville es lo que tiene, que (afortunadamente) no te permite permanecer indiferente al latido vital que te rodea.

¡Feliz semana, socios!

5 comentarios:

arati dijo...

AY, que ganas me han dado de leerlo!

¿No me decepcionará tras tu maravillosa reflexión, que es la que me ha abierto expectativas?

"la vida no es eterna y merece ser vivida en estado de conmoción y estremecimiento permanente, y que al final todo se desvela, se adquiere y se abandona, por y para el amor" me lo apunto para cuando se me olvide...

nur dijo...

Aquest sí que el compro, perquè i si resulta que em fa veure la llum que necessito trobar? Demà mateix, que anem a veure l'Enrique Dans a l'FNAC, me'l compro :)

Merci i bon diumenge, Francesca!

Rita dijo...

Jo també me'l compro, o l'encarrego, que encara no m'ha arribat Nieve... :-(
Bona setmana!

Matty dijo...

doncs jo, com que ja saps que estic poc lectora darrerament (tamerlans a banda) el que vaig a fer és assaltar el meu maridet i veure si li provoco un "estado de conmoción" més o menys permanent per a fer reviure la flama. Vaja, que em decanto en aquest tema més per la vessant pràctica.
Ciao, estaré desconnectada la resta de la tarda. ;-)

Francesca dijo...

Arati. Tú ya sabes cómo es esto de la filosofía, lo que a unos les encanta a otros no les sugiere nada... pero creo que Comte-Sponville te puede gustar. Su mejor obra (siempre en mi opinión) es “El pequeño tratado de las grandes virtudes”, pero esta es corta, el formato son conversaciones sobre el tema con Patrick Vighetti, Judith Brouste y Charles Juliet, además es corto, si no te gusta no se te hará pesado... y si te gusta, se te abrirá un camino cuya próxima estación bien podría ser “La felicidad, desesperadamente”. Reconozco que es mi filósofo actual preferido, ¡ojalá no te decepcione!

Nur, Rita. Uix, quina responsabilitat! Us dic el mateix, com que és curtet, la inversió en temps i en diners serà petita i paga la pena arriscar-se. Espero de tot cor que us agradi.

Matty. Mira, m’has fet riure :-D... què vols que et digui? Fas molt bé! A més a més, els supòsits teòrics sempre s’han de confirmar amb dades pràctiques i algú ha d’estar per la feina!