sábado 6 de marzo de 2010

Silencio

FC (2010)


Hoy he pasado la mañana sola. Al principio la perspectiva no me gustó, pero después, ante el café recién hecho y una novela a medio leer, he decidido desconectar el timbre, descolgar el teléfono… y darme el pequeño placer de leer, sin más sonido exterior que los débiles gorjeos que surgían de vez en cuando del ordenador (curioso ¿no?, mientras que me aterrorizaba la idea de que una vez instalada en la butaca, con las gafas caladas, sonara el timbre y alguien me obligase a levantarme para contestar una encuesta -un suponer-, yo dejaba una ventana abierta, voluntariamente, a mis amigos cibernáuticos :-D).

El placer de la lectura me esperaba… y no ha tenido que esperar mucho.

La verdad es que el libro, “El mal de Portnoy” de Philip Roth me ha parecido una obra menor (con algún destello de genialidad y muchas dosis de ironía, eso sí), que no merecía tanto circunloquio, pero el silencio proporcionado por la soleada soledad matinal ha sido todo un placer.

(esto no es un post al uso, pero ahora, después de comer, ya rodeada de los cálidos ruidos familiares, he recordado el silencio lector y me ha apetecido dejar constancia del momento aquí… ¿por qué no?)

6 comentarios:

arati dijo...

Porque esos momentos son los que nos alimentan. Te imagino, sí, perfectamente.
;-)

cumClavis dijo...

La foto está impregnada de ese "silencio lector". Es como un bodegón, con esa quietud, con esa luz...

Antonio Galindo Galindo dijo...

Que bien "suena" ese silencio lector, y agradables son esos momentos.

Francesca dijo...

Arati. Segura estoy de que tú también has experimentado el placer que se desprende de esos instantes, solitarios, silenciosos, íntimos… por eso me imaginas e, intuyo, te imaginas :-)

cumClavis. A mí también me gusta esta fotografía, refleja lo que sentía en ese momento y, aunque no esté mi imagen, también me veo ahí, leyendo...

Antonio. Los sonidos del silencio se escuchan con el alma, que decía el poeta. Gracias por pasarte por aquí y dejar tu huella!

òscar dijo...

A mi me gusta "provocar" estas deseadas soledades lectoras los domingos a primera hora de la mañana. El peaje: levantarse pronto prontísimo :)

Francesca dijo...

Óscar. Precisamente eso es lo que he hecho yo hoy, ayer (con la familia abducida por el fútbol) empecé con Comte-Sponville y hoy he aprovechado para acabarlo. No hay nada como leer filosofía en silencio :-)